Castillos de neuronas

En ocasiones muy especiales y poco frecuentes, sólo cuando los astros se alinean favorablemente, un turno de noche puede convertirse en un espacio maravilloso para el diálogo entre colegas, la reflexión, el análisis de cuestiones profesionales o el intercambio de ideas que en los turnos diurnos debido al ritmo y volumen de trabajo resulta prácticamente imposible. El silencio, la penumbra, el cansancio y el sueño propician una atmósfera muy especial que invita a departir desde la tranquilidad y la serenidad y, por qué no, disfrutando de un buen café.

Hace unas noches se produjo uno de estos momentos especiales. Junto a una colega, tuvimos la oportunidad de dialogar largo y tendido sobre el fenómeno de la contención mecánica. Desde el respeto y la comprensión, la tolerancia y la aceptación del otro pudimos discutir sobre nuestros puntos de vista respecto a las sujeciones, mostrando nuestros acuerdos y desacuerdos con total naturalidad y sin inhibiciones.

El título de este escrito, Castillos de Neuronas, se corresponde con la imagen que se iba formando en mi mente según avanzaba la noche: un inmenso castillo con altos torreones donde las enredaderas eran neuronas que se entrelazaban y lo cubrían todo para impedir discernir con claridad. Conforme avanzábamos la conversación, me resultaba impresionante la estructura racional y emocional que ambos habíamos construido en nuestras mentes para justificar nuestra conducta ante las contenciones y ayudarnos a sufrir menos. 

En la racionalización del fenómeno surgen construcciones como:

  • Sólo contenemos cuando es estrictamente necesario
  • Es un problema de falta de recursos humanos y materiales.
  • Mi trabajo no es estar vigilando 24 horas
  • Si el paciente está contenido no corre peligro
  • No está prohibido y siempre se ha hecho

En la autodefensa emocional, nos decimos:

  • Evitamos un mal mayor (caídas, autolesiones, …), le hacemos un bien 
  • He hecho todo lo que estaba en mi mano
  • El paciente está acostumbrado y/o no parece que le moleste
  • En el pasado conteníamos mucho más y ahora muy poco

Estás afirmaciones, junto a otras muchas, están, de manera más o menos consciente, en la base de la toma de decisiones ante la contención mecánica. Y todas y cada una de ellas pueden defenderse y desmontarse con decenas de argumentos morales, éticos y técnicos.

Te invito a compartir tus reflexiones sobre tus castillos de neuronas sobre el uso de las contenciones mecánicas en el ámbito asistencial y socio-sanitario.

En realidad, este tema nos afecta o nos puede afectar a todos y todas en un momento dado. Las contenciones mecánicas son utilizadas en todo tipo de unidades de hospitalización de adultos y pediátricas, en Unidades de Cuidados Intensivos, en Urgencias, en residencias de ancianos… 

¡Gracias, Silvia, por ser tan gran compañera y profesional!

Salud y #HaciaLaContenciónCero


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4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Anónimo dice:

    Qué bueno! Yo recuerdo la impotencia ante la contención cero en UCI con los intentos de autolisis farmacológicos. Pasan por una fase de enorme agitación muchas veces con autoextubación y no había opción farmacológica, solo la contención. Precisamente se buscaba el despertar. Tremendo! Siempre me he resistido y cuando las tuvimos que usar las sufrimos tanto o más que los pacientes que no eran capaces de recordar nada de eso. En fin … recuerdos

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    1. José Manuel dice:

      Hola,
      Muy interesante tu comentario.
      En muchas ocasiones donde están presentes enfermeras de UCI aparecen justo estos casos como una situación límite en el uso de contenciones. Y se nota la angustia y el sufrimiento que supone esta práctica tanto para los pacientes como para las enfermeras.
      Mi respuesta es siempre parecida, conciliadora, tenemos que aceptar que encontraremos situaciones en las que realmente no sabremos, todavía, hacer nada distinto que contener. Y habrá que usarlas. Pero en todos los casos en que si hay alternativas seguras estamos obligados a emplearlas.
      Y por supuesto, seguir investigando en la búsqueda de alternativas para estas situaciones en las que en estos momentos no sabemos cómo.
      En ocasiones, enfermeras de UCI proponen para algunos casos parecidos la sujeción física en lugar de mecánica o también la presencia de familiares que ayuden a evitar la autoextubación.
      El tema se me escapa bastante de mi campo, nunca he trabajado en UCI, salvo prácticas.
      ¡¡¡Muchas gracias por tu comentario!!!

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  2. Muy buena entrada, José Manuel. Gracias por explicarnos tu experiencia de dialogo y por darnos pautas para luchar contra nuestros prejuicios. Un abrazo

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    1. José Manuel dice:

      Gracias Rosamaría, esta lucha personal y colectiva es clave para avanzar hacia la contención cero. En estos últimos años se están cayendo muchos muros que parecían infranqueables.
      Un abrazo!!!

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