Perdone, ¿Tendría …?

En otras ocasiones, al publicar una historia, me gusta dejar cierta incertidumbre sobre cuánto puede ser real y cuánto imaginado. En esta ocasión, no quiero dejar ningún género de dudas. Lo que voy a contar es absolutamente verídico y lo presencié hace unos días. En las cercanías de una estación de tren, una señora, de…